
El otro día me fui a las montañas al lado de Barcelona donde por sorpresa mia nunca encuentro mucha gente. Los bosques y campos con cerezos y olivos están allí en perfecta armonía y uno siente allí paz y bienestar.
Después de caminar unos 30 minutos me alejé del camino de tierra para acostarme en la espalda en la tierra y el barro seco debajo de un olivo grande de mínimo 80 años. Al cerrar mis ojos, mirar mi entrecejo y seguir mi propia respiración poco a poco me empezaba a conectar conmigo mismo y con la existencia. Sentía como entraba ondas de calor y energía desde abajo … desde la tierra en mi cuerpo y como desde arriba se me caía más energia y paz y calma absorbido inmediatamente por mi cuerpo. No sé cuanto tiempo estaba así en este estado de bienestar (viente minutos o media hora?), cuando de repente me llegaban ondas de alarma tanto de debajo de la tierra como desde mi alrededor.
Salí de mi estado profundo de meditación y me puso más alerta ... aún con los ojos cerrados para saber que ocurría. Pasaban así tres o cuatro minutos sin saber porque me llegaban señales de alarma. Pero de repente escuchaba ruidos, hojas y ramas de los arboles cercanos que se movían … miré hacia atrás y veía un perro que caminaba nervioso de un lado al otro. Cerré de nuevo mis ojos cuando de repente me habló alquién desde unos 10 metros desde atrás con voz muy fuerte … me decía “¿está usted bien?”. Le miré y era un hombre que llevaba un gran rifle en su hombro … su perro cazador estaba al lado suyo. Alrededor del hombre veía una especie de nube de luz gris rojizo … Le contestaba que YO estaba perfectamente en armonía hasta ahora y volví a cerrar mis ojos. Lentamente el cazador y su perro nervioso se alejaban en busca de animales para matar ... matar no por necesidad, sino por placer ... ayyy que difícil me resulta utilizar ahora esta palabra en este contexto ... me duele el estómago. La tierra y los arboles, las plantas, los pájaros tardaban más de cinco minutos en retomar su ritmo y armonía de antes … me quedé allí media hora más meditando en lo que había vivido en estos momentos y me fui luego a casa impresionado por esta experiencia de gran conexión con la naturaleza y con la existencia. Una naturaleza tan viva y con una comunicación activa … solamente hay que abrirse a ello para recibir sus señales y su forma de comunicación.

4 comentarios:
Hola soy un conejo y acabo de descubrir esto de Internet (¿asombrados que los conejos finalmente también nos estamos digitalizando?).
Quiero denunciar a este cazador. Los conejos también tenemos derechos, ¿no?
Me gustó el artículo Joost!
Bugs Bunny
Joost, cuando chu...se vienen???...y el gusanito?...te tengo que contar algo atroz que hice, casi me cacharon por seguir tus consejos...jejeje...hablemos. Besos miles.
Campanita
ya somos dos conejos..
che, no sera que el cazador solamente queria algo para comer?
mirale el lado bueno, se preocupo por saber si estabas bien.
saludos.
No sé cómo he llegado a esta página, poco importa al fin, solo decirte que aunque resulte extraño no solo podemos llegar a sentír esa conexión con la naturaleza, sino que incluso podemos llegar a una comunicación fluida con ella, sobre todo con los arboles.
Un Abrazo
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